viernes, 31 de diciembre de 2010

Tomando el camino correcto


“Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino”
Salmo 18:32
Dios ya lo ayudó para salir de donde estaba a través del Espíritu Santo y la Palabra, para que se pare arriba de una roca firme y fuerte, tenga un cántico nuevo en su boca y todo lo que haga prospere. Ese es el camino que Dios tiene preparado par usted, ese es su destino. Por eso es muy importante la educación espiritual que usted recibe. Mire que poderosa que es que a veces, aunque usted se encuentre en la vida con algo preparado por Satanás en contra de su vida, lo ayudará a salir adelante porque el que vive dentro suyo es mayor que el enemigo.  El maligno no lo puede tocar porque está escrito en la Palabra de Dios y usted tiene autoridad para echar afuera al enemigo. Dios le dio autoridad, gobierno y dominio. Por eso cuando usted toma el camino correcto de obedecer la Palabra de Dios,  tendrá la sabiduría para resolver situaciones. 
Estamos en el proceso para ser perfeccionados y conformados a la imagen de Jesucristo.  Esa transformación viene por causa de aceptar la Palabra, renovar la mente y el entendimiento e ir cambiando nuestro sistema de creencia confundido, equivocado y temeroso por el que nos da la Palabra de Dios. Lo que quiere Dios es amar a la gente a través de su vida y algunas de esas personas son enemigos suyos y usted tendrá que aceptar ese desafío. Si está en el camino de Dios, en su escuela, tendrá que egresar.  Para eso vino el Señor para que haya paz en su vida, en su hogar y bendiciones en cada área de su vida. Y a medida que usted vaya avanzando en este camino, tendrá que ir tomando decisiones que serán muy importantes para su futuro. Lo que usted hace hoy, determinará lo que vivirá mañana.
Le recuerdo: Es muy importante que sea sabio en elegir el camino correcto. Y usted conoce que ese camino es el que Dios le muestra a través de su Palabra. Sígala, camine en ella cada día y tendrá un mañana glorioso, lleno de bendiciones y dejará una generación poderosa sobre la tierra.
Dios lo  bendiga y un feliz Año 
Juan Guillermo Ruiz 

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Confía en Dios

Dios está interesado, no en el problema, sino en que nos enfoquemos en Él.
Uno de los salmos más conocidos en la Biblia es el Salmo 91. "El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré” (vv. 1-2). 
Dios no promete un mundo libre de peligro, pero sí promete su ayuda cada vez que nos enfrentemos al peligro. Jesús lo dijo: "En este mundo afrontarán  aflicciones, pero anímense, Yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). La vida puede traernos muchos sinsabores, pero no podemos perder nuestro enfoque de Aquel que es mucho más grande que nuestro problema. Por nuestra naturaleza humana somos muy dados a afligirnos, intimidarnos o preocuparnos cuando llegan las situaciones difíciles a nuestra vida. 


Cuando la situación social, política o económica del país va en decadencia, cuando vemos que el dinero no nos alcanza, cuando el matrimonio está al borde del divorcio, cuando nuestros hijos se desvían de los principios morales y cristianos, cuando la muerte toca a la puerta o cuando la enfermedad llega sorpresivamente. Todas esas son situaciones que pueden darse y estremecer a cualquier ser humano, aún al más fuerte. Pero Dios, en su inmensa misericordia y gracia nos ha dicho en su Palabra: confiad. Confianza significa la "esperanza o seguridad firmes que se tienen en algo". Y las palabras esperanza y firmeza son unas muy usadas en la Biblia.
Cuando Moisés sacó al pueblo de Dios de la esclavitud de Egipto, y los guió por el desierto, en un momento fueron amendrentados porque eran perseguidos por el ejército del Faraón. Moisés anima al pueblo con estas palabras: "No temáis; estad firmes y ved la salvación que Jehová os dará hoy, porque los egipcios que hoy habéis visto, no los volveréis a ver nunca más" (Éxodo 14:13, énfasis añadido). No tenían que tener miedo, porque Dios era el que los salvaría. Y les hizo saber de antemano que jamás volverían a ver su opresor. Dios declara una palabra de esperanza cuando las circunstancias a su alrededor decían todo lo contrario. Así es Dios.

En otra ocasión, el rey Josafat se enfrentaba a unos poderosos y cuantiosos enemigos. Aunque atemorizado, Josafat se refugió en Dios, quien le dio la victoria (ver 2 Crónicas 20). Lo más impresionante es que Josafat cobró ánimo y se fortaleció al recordar todas las victorias pasadas en las cuales Dios intervino, así como de las promesas que Dios le había hecho a su pueblo. Y ante tal fe, Dios responde con una declaración poderosa: "No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios" (v. 15, énfasis añadido). Dios les da las estrategias para una batalla en la cual ellos no tendrían que luchar. El pueblo alabó y glorificó el nombre de Dios, mientras los enemigos se mataron los unos a los otros. Sucedió tal y como Dios les había dicho.

Si seguimos buscando en la Biblia, encontraremos muchas otras historias similares. Esto nos dice que Dios está interesado, no en el problema, sino en que nos enfoquemos en Él. Que tengamos confianza en que si ya Él lo hizo antes, lo seguirá haciendo una y otra vez. Jesús nos afirmó que Él estaría con nosotros hasta el fin (ver Mateo 28:20). Y nuestro Dios es fiel para cumplir TODO lo que Él ha prometido. Como lo declara Hebreos 10:23: "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió".

Nuestra esperanza está en Dios, en el Único que puede tener el control de nuestra vida. Nuestra confianza debe estar puesta en el Dios que nos creó y que ha prometido estar con nosotros hasta el fin. Por eso, cobra ánimo y confía en Aquel que tiene el poder para cumplir lo que promete. Siempre ha sido un vencedor, y nosotros en Él somos más que vencedores. No importa cuán fuerte sea la tempestad, confía en Él y Él hará.


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Juan Guillermo Ruiz 

lunes, 27 de diciembre de 2010

Operando cambios



“No se amolden al mundo  actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así Podrán  comprobar cuál es la voluntad de Dios, Buena, agradable y perfecta.”
Romanos 12:2
Cuando venimos a Cristo somos renovados y empezamos una nueva vida. Entonces, comenzamos a caminar en los planes de Dios y es ahí cuando nos damos cuenta -nos revela el Espíritu Santo-, que tenemos que realizar algunos cambios.
Ahora vea que ese proceso de cambios comienza con la renovación de la mente. Para ello hay que despojarse de algunas cosas negativas y reemplazarlas por otras. Recuerde que cuando su vida interior cambia, todo a su alrededor cambia. Todos tenemos el poder para cambiar. Porque si recibimos la Palabra, la ponemos por obra y hacemos los cambios necesarios a través de ella estaremos viviendo en la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.
Recuerde siempre esto: El cambio comienza con usted renovando su mente.
Usted tiene la oportunidad de operar cambios en la dirección correcta. Mírese y analice para ver qué pensamientos incorrectos hay en su mente. Pensamientos de orgullo, de pobreza, de fracaso. Cambie su manera de pensar y confórmese a la manera de Dios.
Cada pensamiento que usted haga pasar a su mente se transformará en una creencia y la creencia será la que cree las expectativas de lo que ha de venir en su vida. Si están basadas en la palabra de Dios, su final será exitoso. Pero si no lo están, le aseguro que irá directo al fracaso.
No lo olvide: adentro suyo está el poder para hacer cambios. Los cambios basados en la Palabra de Dios lo llevarán a caminar en la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.
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Hasta pronto 
Juan Guillermo Ruiz 

jueves, 23 de diciembre de 2010

Una voz de fe

“Tu, en cambio, predica lo que va de acuerdo con la sana doctrina. A los ancianos, enséñales que sean moderados, respetables, sensatos, e íntegros en la fe, en el amor y en la constancia ”.
Tito 2:1-2
 Usted es la voz de la fe en su hogar; por lo tanto, procure hablar lo que dice la Palabra. Usted es muy influyente en su familia, por más que sea el único cristiano,- por el momento- usted tiene en sus labios el poder de la Palabra de Dios.
No se pliegue a hablar lo que habla el mundo: derrota, fracaso, temor, enfermedad; hable lo que dice Dios. Que su vida sea un ejemplo de fe y amor para los que lo rodean. Ellos verán a Cristo en su vida y verán que el cristianismo no es una religión, sino un estilo de vida que lleva a la victoria en toda situación.
Dios lo ha escogido como canal de bendición. No se desaliente si algunos  lo rechazan o se burlan de lo que usted dice, tranquilo, aproveche esa situación para madurar en la fe, el amor, la paciencia y el dominio propio. No se salga del carril por nada. Así como Jesús enfrentó esas situaciones levantadas por el diablo y venció con la Palabra, de igual manera vencerá usted.
Ponga en práctica la paciencia y fluya en el amor. Que nada cambie su declaración de fe.
Dios los bendiga 
Que pasen una feliz navidad 
en compañía de sus seres queridos 
Juan Guillermo Ruiz 

lunes, 20 de diciembre de 2010

Mariposas o abejas

Sabemos que las abejas vuelan de flor en flor obteniendo néctar y ayudando en la polinización. Las mariposas, en cambio, con su larga lengua pueden probar profundamente el capullo. A menudo somos como las abejas cuando saboreamos la Palabra de Dios en las escrituras: zumbamos alrededor y obtenemos el néctar cerca de la superficie. Tal vez no hayamos estudiado seriamente ni hayamos visto cuán enriquecedor es meditar en la escritura. Por lo tanto, extraemos menos néctar de lo que es posible del jardín de la Palabra de Dios. 

Cuando leemos la Biblia, ¿tratamos de profundizar en ella? ¿O nos sentimos satisfechos con lo que encontramos en la superficie? Podemos quedarnos en la superficie y nunca tocar las verdades profundas de la Palabra de Dios y su significado para nuestras vidas, o podemos profundizar y permitirle a Dios que nos hable según nosotros examinamos las palabras. ¿Eres abeja o mariposa?

Al encontrarme con tus palabras, yo las devoraba; ellas eran mi gozo y la alegría de mi corazón porque yo llevo tu nombre, Señor, Dios Todopoderoso. Jeremías 15:16 

La Palabra de Dios es néctar para el alma hambrienta 

Todo lo que ocurre en tu vida... Tiene un Significado Espiritual.



Dios los bendiga 


Les deseo una feliz navidad 


Juan Guillermo Ruiz 

viernes, 17 de diciembre de 2010

La gente que ríe, vive mas

Debemos disfrutar la vida mientras trabajamos y cumplimos las cosas que pensamos que se espera que hagamos. Proverbios 17:22 nos enseña que esa felicidad en nuestros corazones es como una buena medicina.

Como mi niñez me fue robada mediante el abuso, nunca aprendí a ser como una niña. Nunca aprendí a “aflojarme” y “vivir un poco”. Era tan seria, que pensaba que no tenía nada que hacer con cosas que consideraba “frívolas”. Siempre estaba tensa respecto a todo, y raramente reía, porque estaba demasiado ocupada trabajando y tomándome la vida seriamente. Por otro lado, mi esposo, Dave, es del tipo que disfruta la vida sin preocuparse por lo que pasa alrededor. Aunque yo nunca pude tener la habilidad de ser como él, porque nuestras personalidades son diferentes, he aprendido que puedo ser mucho más feliz y más alegre de lo que entonces era. 

Como ministro del evangelio, tengo una gran responsabilidad. Debo trabajar duramente en lo que he sido llamada a hacer, y me encanta hacerlo. Realmente, disfruto de mi trabajo. Pero si no tengo cuidado, puedo caer en el estrés y en el agotamiento. Por eso, debo hacer un esfuerzo para aplicar a mi vida versículos tales como Proverbios 17:22 y desarrollar un corazón alegre y una actitud jovial.

Usted y yo necesitamos equilibrar diversión y responsabilidad. Si no estamos equilibrados emocionalmente, toda nuestra vida se verá afectada. Creo realmente que si no aprendemos a reír más, vamos a tener serios problemas porque, como enseña la Biblia, un corazón feliz es como una medicina. En los últimos años, se han escrito muchos artículos que dicen que la ciencia médica ahora confirma que la risa puede ser un medio de dar sanidad al cuerpo. La risa es como un trote interior: ejercita nuestro ser interior, haciéndolo saludable.

Es necesario que pongamos más humor en nuestra vida de cada día. Debemos, reírnos de nosotros mismos, no tomarnos tan en serio. Todos necesitamos reírnos más, y algunas veces será necesario que lo hagamos a propósito. Recuerde, ¡un corazón feliz es una buena medicina!

Autor:
Joyce Meyer.



miércoles, 15 de diciembre de 2010

La sanidad comienza dentro de usted

“ El corazón Tranquilo da vida al cuerpo,  Pero la envidia corroe  los huesos.” 
Proverbio 14:30

Lo que está dentro de su corazón se refleja por fuera. Alguna vez fue al médico y este le preguntó: ¿Ha estado usted preocupado últimamente? ¿Ha estado nervioso? porque el cuerpo le da señales de lo que está pasando por dentro. El cuerpo le está diciendo que la bronca o enojo que usted está guardando le está haciendo mal, que la ansiedad le está haciendo mal. No espere a que el cuerpo sufra para hacer lo que debe hacer. No es cuestión de enfermarse, ir a la iglesia para que le oren, recibir sanidad y luego seguir la vida como antes. Debemos cambiar. Debemos aprender a caminar en la salud divina, que no es sólo no estar enfermo es vivir en la plenitud de lo que Dios nos otorgó.


Llene su corazón de la palabra de Dios. Lo que haya en su corazón le traerá bendición al cuerpo. 


No importa lo que le haya dicho el médico, no importa si lo mandó a su casa porque la ciencia no tiene más que hacer. La palabra de Dios sí tiene algo para su vida. Reciba la sanidad en este mismo momento, mientras usted está leyendo estas líneas, permita que la palabra de Dios llegue a su corazón. Véase sano, porque esa es su realidad. Véase corriendo, nadando, caminando por su barrio y orando por sus vecinos. Jesús ya se llevó su enfermedad, reciba ahora salud divina en el nombre de Jesús.

Lo que acaba de pasar en su espíritu se manifestará en su cuerpo. No se guíe por los síntomas. Lo importante es lo que ve desde adentro porque la visión que desarrollamos es por la palabra no por las circunstancias.

Si la Palabra está dentro de su espíritu, su cuerpo va a sentir la paz. La conexión de pacto con Dios traerá los ríos de agua viva fluyendo a través de su vida.


No permita que el diablo lo convenza que va a estar así toda la vida. Llene su corazón de lo que dice Dios, perdone, no guarde rencor. Tenga una imagen interior de vida saludable y la vivirá.



Dios lo bendiga 
Juan Guillermo Ruiz 

lunes, 13 de diciembre de 2010

La familia, un diseño de Dios

“Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, y los Bendijo con estas palabras: Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla;  dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo.”
Génesis 1:27-28
La familia es el diseño de Dios para el hombre. Desde el principio de la creación Dios estableció al hombre sobre la tierra, formó a su mujer y les dio la orden de reproducirse. En familia sojuzgarían, en familia gobernarían, en familia progresarían.
La familia es una bendición de Dios. Para muchos es un castigo por como viven diariamente, pero es una bendición. El diablo sabe que cuando el hombre vive en armonía con su familia y se une en los propósitos de Dios, él queda afuera y sin poder, por eso intenta dividir y traer contienda dentro del núcleo familiar para que esa familia no sea un canal de bendición.
Discierna en su espíritu estos ataques y no permita que entren en su seno familiar. (Génesis 4:5-8) Si discusiones, enojos quieren tomar lugar, opere en el perdón y el amor sobrenatural de Dios. Tenga usted o no la razón, no permita que la situación se desborde.
Tome autoridad en el nombre de Jesús y eche fuera todo espíritu de división y actúe en amor. No se canse de hacer el bien porque a su tiempo cosechará si no desmaya. ¡Su hogar será como el cielo en la tierra!
Propóngase cada día darle algo especial a su familia. Valorice a cada miembro, preste atención a sus necesidades. Ore por ellos y cuando hable de su familia, hable bien. Es suya, es parte de usted, es el huerto que Dios le ha dado para labrar.
Si quiere ver cambios en su ambiente familiar debe empezar por usted mismo. No puede demandar algo que usted no ha sembrado. Siembre semillas de amor, de tiempo, de palabras de aliento, de estima sobre su familia y verá los frutos. No lo dude, su hogar reflejará la gloria de Dios.
Dios los bendiga y hasta la próxima 
Juan Guillermo Ruiz 
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viernes, 10 de diciembre de 2010

Abra la puerta a la victoria


“¿Qué afirma entonces? La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos.  ...”
Romanos 10:8
La palabra de Dios no es algo lejano e inalcanzable. Romanos 10:8 nos dice: “cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón”. No importa la situación difícil que usted esté atravesando, a pesar de las mentiras del diablo, usted puede depositar su confianza en Dios, poner en acción Su Palabra y obtener la victoria.
En Lucas 21:33 Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” No hay nada más seguro, más poderoso y más perdurable que la palabra de Dios. No se deje engañar. Cierre la puerta al fracaso. La palabra de Dios tiene poder.
Las palabras de fracaso, escasez y confusión no tienen que dominar su vida. Usted puede caminar en victoria, abundancia y paz todos los días de su vida. Sólo necesita tomar una decisión de calidad. Acepte la palabra de Dios como la autoridad final. De esta forma estará cerrando la puerta al fracaso y abriendo la puerta a la victoria.
Jesús se paró en la Palabra de Dios que se encuentra en Deuteronomio 8:3 y la convirtió en la palabra final cuando estaba en el desierto. Cuando fue tentado por el diablo a convertir las piedras en pan, “Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
Cuando usted convierta la palabra de Dios en la palabra final, verá lo invisible, creerá en lo increíble y recibirá lo imposible.
Dios lo bendiga 
Hasta Pronto 
Juan Guillermo Ruiz 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Cuál es su alimento?


“La palabra está muy cerca de ti; la tienes en tu boca y en el corazón, para que la obedezcas.”
Deuteronomio 30:14
Lo invito a hacer un recorrido por un día en sus hábitos diarios. Piense: usted se levanta por la mañana, luego va a desayunar. Piense qué come, qué bebe. Qué cosas son las que más le gustan, qué cosas le gustan pero que debería dejar de consumir porque no le son del todo buenas para su organismo. Piense ahora en el almuerzo. Qué come. ¿Y en la merienda? ¿Qué cena? Usted sabe que los profesionales dicen que debemos tener por lo menos cuatro comidas diarias y eso se consigue adquiriéndolo como un hábito diario. Por eso cuando un bebé comienza a comer se le va dando de a poco. Se va habituando su organismo a los distintos tipos de comida. Bueno, de la misma manera debemos ir adquiriendo el hábito diario de tener un tiempo en intimidad con el Señor y de leer la Palabra. Porque el alimento que recibe a diario es lo que determina su bienestar.
Hay gente que no tiene comunión con Dios y no deja sus ansiedades en el Señor, entonces la semana que viene está más aplastado que hoy. Cuando está leyendo esa Palabra que recibe, examine si la conoce  y si la está viviendo.  Saber no es el tema, porque somos todos “maestros”, lo que importa es lo que usted transmite y lo que establece en las personas.  Si anda bien con la palabra de verdad es imposible que no le vaya bien en todas las cosas.  Esa palabra en la cual medita a diario irá renovando su mente y lo ayudará a sacar todo lo que no tiene que ver con ella en su vida. Quizás todavía usted se esté alimentando con cosas que no son de la verdad. Lo que está operando en su interior se va a reflejar en el exterior.  El cielo tiene que venir a la tierra y manifestarse en su alrededor.  Todo lo de Dios tiene que funcionar en su vida y verá el río del Espíritu Santo.
Por eso comiencé haciéndolo pensar en sus hábitos diarios de alimentación. Porque así como en lo físico, es muy importante el alimento diario que recibe en su espíritu. Y como cristiano su único alimento debe ser la Palabra de Dios. Ella lo fortalecerá y le dará el poder para salir en victoria cada día.
Usted podrá ver qué decisión va a tomar, porque las fortalezas las derriba con la Palabra, toda fortaleza que es en contra de la Palabra la podrá derribar.  Dios le dio una voluntad para que se decida a alimentarse con la Palabra y a ponerla en práctica. Él hace todo nuevo. 
Dios lo bendiga 
Juan Guillermo Ruiz 

lunes, 6 de diciembre de 2010

Ampliando la fe

Nuestro Dios es un Dios grande y sus planes son tan maravillosos que exceden aún nuestros mayores sueños. Es por eso que necesitamos ensanchar nuestra fe e imaginación.
Los grandes descubrimientos surgieron de grandes soñadores. Pero cuanto más puede ocurrir con los hijos de Dios si decidimos dejarnos usar por el Señor. Dios es un Dios de sueños!
El Señor te ha dado la capacidad de soñar.
Tal como lo declara 1 Corintios 2:9, Dios te está por sorprender. Por tanto, no sigas tu rutina por inercia, puesto que ni lo que viste, ni lo que oíste, ni aún lo que te hayas imaginado es lo que te espera, sino algo muchísimo más grande y superior.


En el plano espiritual, es necesario atreverse y dar pasos de fe en pos de nuestros sueños. Es necesario apropiarse de la bendición y no tan solo dejar que llegue. Toma lo que te pertenece. Cuanto más Dios te levante, más vas a poder bendecir a otros.


En Efesios 3:20 otra vez más se afirma cuanto excede el Señor a nuestros pensamientos e imaginación. Es más, tu mayor sueño es más pequeño de lo que Dios está por soltar! Para recibir lo que Dios te quiere dar, solo hay que creer  Dios hizo todo lo que existe, de lo que no existía, y ese mismo espíritu es el que está hoy en tu vida! Pero es necesario que te prepares y que no limites tu fe.


Tenemos el ejemplo de alguien que se dejó sorprender por el Señor y fue Josué. El pueblo de Israel marchaba en pos de la promesa. Pero Moisés no pudo llegar a introducir a la nación a Canaán. Fue allí que Dios llamó a Josué y lo desafió a continuar la obra.
Él sería el líder que entraría a la tierra prometida junto con la nueva generación. Y en este llamamiento podemos desprender secretos que nos conducirán a recibir las promesas que Dios ha sembrado en nuestro espíritu.


Aunque todavía no veas nada de lo que soñaste y por lo que estás orando, levántate cada mañana agradeciendo por adelantado y declarando que, tal como en el ejemplo de Josué, no vas a parar hasta alcanzar la victoria. ¡Dios es poderoso y tiene un plan para ti!


Entonces, para poder obtener la bendición de Dios y alcanzar lo que nunca has imaginado, es necesario que pongas en práctica los siguientes secretos:


1) Dejar de dudar puesto que la duda te hace inestable en todos tus caminos. En Santiago 1, queda de manifiesto la importancia de dejar la duda de lado. 

En lo espiritual no puedes dudar. Es necesario creer, aferrarse al camino del Señor y seguir adelante.
Es más, la palabra inestable es la esencia de la misma inestabilidad de un ebrio; que aunque lo intente, no puede ir en camino recto. Dios quiere que te decidas, para poder así seguir avanzando. 
Vemos que en Josué 1:1-7 Dios lo alentaba a no dudar en lo que se venía por delante. Era muy entendible que tuviera dudas por ser la sombra de un personaje tan prominente como lo era Moisés, sin embargo creyó, avanzó y conquistó la promesa. 

No te rijas por lo que ves, sino cree en lo que Dios puede hacer. ¡Dios es poderoso!
Pero es tiempo de dejar las dudas de lado para darle paso a la fe. Y, con respecto a esto, hay dos cosas que te hacen dudar  hoy veremos una y en próxima actualización veremos la otra :


a. La comparación: Es cuando te comparas con otros y te ves inferior. Allí, al detenerte más en tus debilidades que en tus fortalezas, es cuando comienzas a dudar de ti mismo. Sin embargo, Dios te dice que no te compares con otro porque lo que Él tiene preparado solo tiene TU medida!


espero que este tema sea edificante para su vida  y en próxima actualización veremos  la segunda de lo que te hace dudar 

No olviden dejar sus comentarios e inquietudes y ser un seguidor de esta página 


Hasta la próxima 
Juan Guillermo Ruiz 
  

viernes, 3 de diciembre de 2010

Capacitados para soñar

Dios es un Dios de amor, quiere bendecirte y llenarte de prosperidad y abundancia, Él desea que avances hacia tus sueños,  es por eso que te ha dado todas las capacidades para lograrlo.  

Detente por un instante y comenzá a imaginar tu sueño con tu mente, tu corazón, tu espíritu. Buscá en Dios cuál es el propósito y el sueño por el cual Él te creó. ¿Qué es aquello que te moviliza y te llena de fuerzas?, ¿qué fue lo que siempre pensaste hacer y aún no comenzaste? ¿Cuál es tu pasión? ¿Cómo te ves en ese sueño?

Tu sueño te  hará  ser  una  persona única, diferente a  los demás. Tu sueño dará significado a tu vida. 

Tu sueño te hará ir más allá de la razón y te inspirará para no bajar los brazos ante el primer obstáculo.

Tus ojos espirituales ya vieron el final de la película en donde estás  sentado con tu sueño cumplido.
A diferencia de las demás personas, los hijos de Dios, conocemos el final de nuestro sueño: “Para el que cree todo es posible”.  

Soñar significa ver primeramente con tus  ojos espirituales lo que después verás con tus ojos naturales.

Tu sueño te hará desafiar los imposibles, te llenará de pasión, hará que tu fe te sostenga en cada paso que acciones, y te muevas en pos de ese sueño.
Cuando una persona tiene un sueño, ese sueño lo hará mantenerse parado, con fe.

No importa  el  tiempo que  pase,  siempre  hay más  fuerzas  cuando el objetivo es claro. Todas las bendiciones que Dios tiene para ti, y todo lo que El Señor ha soñado para nosotros está en nuestras manos, sólo nos falta ponernos de acuerdo con el sueño, con el propósito de nuestra vida, acordar con ellos y no permitirnos abandonar  la  carrera hasta haberlo conquistado.

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Hasta la próxima 


Juan Guillermo Ruiz 

Seamos como el lápiz

Todos los días nos levantamos buscando ser mejores tratando de corregir nuestras imperfecciones, de reparar el daño que hicimos y procur...