martes, 26 de abril de 2016

Mirando como Dios MIRA


Jueces 6:12-16


En la Palabra de Dios podemos ver que hay muchas personas triunfadoras que experimentaron grandes contratiempos y adversidades pero permanecieron. Esos testimonios son reales y poderosos para que nosotros también recibamos esos principios y los pongamos en práctica en nuestras vidas. No hay que rendirnos frente a la adversidad y mirar las cosas como el mundo que no encuentra la salida. Tenemos que mirar las cosas como Dios las mira para que podamos caminar sobre la tierra como hijos vencedores, triunfadores, que no se rinden frente a la adversidad y que frente a los desafíos crecen y avanzan.
Hoy usted debe aprender a no rendirse fácilmente sino a aceptar el desafío con la poderosa que tiene dentro suyo que lo va nutriendo con la Palabra de Dios. Entonces usted va desarrollando una visión con Dios en su Palabra y ve las cosas como Dios las ve. En vez de estar triste, nervioso y estresado, enfrenta las situaciones paso a paso con la Palabra de Dios y obtiene la victoria. Por aplicar los principios de la palabra de Dios por fe, la sabiduría de Dios fluye y la bendición del cielo va en crecimiento para su vida. En lugar de rendirse y abandonar, los triunfadores prevalecen.
En el libro de los Jueces, podemos observar al pueblo de Israel pasando tiempos difíciles pero saliendo en victoria cuando obedecía las instrucciones de Dios. Esto tiene que ser muy claro en su vida porque es lo que va formando una mirada de fe, es lo que a usted le ayuda a ver las cosas desde la perspectiva de Dios. En ese tiempo Israel se hallaba en una temporada sombría. Durante siete años sufrieron la opresión de los madianitas que invadían sus cultivos, los destruían y reducían a Israel a la pobreza. De alguna manera el enemigo le va a querer traer situaciones para deprimirlo pero la Palabra de Dios dice que es mayor el que está dentro suyo que el que está en el mundo. Usted no fue destinado a la pobreza sino a la riqueza, a la abundancia. Lo que vemos acá en la Palabra es que Dios no se olvidó de su gente. Él nunca se olvidará de usted y menos en medio de los problemas. Él tenía un plan de liberación, escuchó la oración de su pueblo, se movió y comenzó a intervenir en las necesidades de su gente. Así que Dios se acordó de ellos y el llamado divino vino sobre la vida de Gedeón. Dios miraba las cosas de otra manera. Él tenía un plan.
Aprenda hoy a mirar como Dios ve y no mire las circunstancias porque lo distraen de su destino de gloria.

martes, 19 de abril de 2016

¿Qué guía tu vida?


Todo tenemos algo que guía nuestras vidas,  Quizás lo que te guía en estos momentos sea un problema un plazo o una exigencia.  Puede que sea guiado por un mal recuerdo, un  mal recuerdo, un temor constante o una costumbre involuntaria. Hay ciertos de circunstancias, razones y sentimientos que guían tu vida.

A muchos los guía  la culpa. Se pasan toda la vida huyendo de sus errores y  ocultando su vergüenza. Quienes cargan culpas son controlados por sus recuerdos.  Permiten que su futuro sea controlado por su pasado. Sin darse cuenta,  se castigan  asi mimo,  saboteando sus propios logros.

Somos el resultado de nuestro pasado,  pero no tenemos que ser prisioneros del mismo. El Propósito de Dios no está sujeto a  tu pasado.

A mucho los guía la ira y e resentimiento.  Se aferran a heridas que nunca logran superar. En vez de deshacerse del  dolor por medio del perdón, lo mantienen una y otra vez en sus mentes.  Los que viven motivados por el resentimiento se enclaustran e interiorizan su ira;  otros estallan y explotan ante los demás. Ambas reacciones son dañinas e inútiles.
 El resentimiento siempre te daña más a ti que a la persona con la que estas resentido.  Mientras la persona que te ofendió  quizás olvide la ofensa y siga su vida, tu continúas hirviendo de dolor, perpetuando el pasado. 

Escucha: bien: Los que te hicieron daño en el pasado no pueden seguir haciéndotelo a menos que te aferres al dolor por medio del resentimiento. Lo pasado pasado pasado está nada lo podrá cambiar. Te estas haciendo daño a ti mismo con tu amargura. por tu propio bien, aprende de todo eso y libérate.  Rick Warren




Seamos como el lápiz

Todos los días nos levantamos buscando ser mejores tratando de corregir nuestras imperfecciones, de reparar el daño que hicimos y procur...