martes, 28 de septiembre de 2010

Cerrando la Brecha

¡ Hay una brecha entre la vida y la muerte espiritual!
¡ Hay una brecha entre el hombre pecaminoso y un Dios Santo!
¡ Hay una brecha entre el creador y sus hijos creados!

Romanos 3:23 "Hombre" La Biblia dice 1Juan 3:5 "Dios".
Al estar separados de Dios es estar sin esperanza Romanos 6:23 "Hombre" la brecha del pecado,  la justicia y la vida eterna Dios.  El hombre trata de cerrar la brecha, pero el  hombre pecaminoso nunca puede alcanzar a un Dios Santo, por puentes hechos por hombres.  ¡El camino del hombre solamente puede conducir a la muerte! "Hay caminos que al hombre, le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte". Proverbios 16:25  Romanos 3:10-12.  Puentes incompletos, El hombre a querido crear muchos puentes o caminos para llegar a Dios, en su filosofía cree que ese es el camino, se esfuerza por hacer obras tratando de cerrar la brecha. Cree que su iglesia es la salvación, sanidad, prosperidad; poniendo su fe en los lideres de la iglesia y feligresía  y creen que por el hecho simplemente de bautizarse ya son limpios del pecado Romanos 6:23.  Pero Dios a provisto un camino para cerrar la brecha Juan 3:16. ¡Jesucristo es el camino de Dios!
El no es un camino sino el camino......... ¡El único camino a Dios!  Juan 14:6  "Jesucristo", pero.... ¿como cerro Jesucristo la brecha para usted?.
El murió por usted - Fue sepultado por usted - Resucito por usted - El vive por usted - El viene por usted 
¡"Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, seras salvo". Romanos 10:9
El esta buscándole ............. a usted, Jesús Dijo "Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrare y cenare con él, y él conmigo." Apocalipsis 3:20.    

Ahora que has aceptado a Cristo como su Señor y salvador, debe ser tu deseo crecer espiritualmente y desarrollar  tu vida Cristiana.  Tal vez te preguntas... "¿Como puedo hacerlo? 
1. Leer la Biblia diariamente 1Pedro 2:2 
2. Practica la oración  Filipenses 4:6 
3. Testifica de Cristo  Mateo 10:32 
4. Busca una iglesia Cristiana donde pueda asistir 
5. Sigue  a Cristo  Juan 14:15 
6. Bautizate en Agua Romanos 6:4  
7. Recibe la plenitud del Espíritu Santo Efesios 5:18

Espero que este mensaje sea muy útil para tu vida.
Me gustaría que me dejaras un comentario, que opinas de este articulo y cuales son tus inquietudes.

domingo, 26 de septiembre de 2010

LA FE PUEDE MAS QUE LA RAZÓN

Juan 11:40  ¿ No te dije que si crees verás la gloria de Dios?.  Asegúrate de creer en Dios en su Palabra y en sus promesas.
Sabemos que nuestro destino se construye o se destruye con nuestras decisiones, el punto de hoy en que nos basamos realmente para tomar decisiones  2Reyes  5:9-11 esta es la historia de Naamán, el pensó que conocía una forma mejor para hacer las cosas, consulto a un hombre de Dios pero le pareció a su entender    que no era lógica su respuesta.  Sabe el tomar no es hacerlo como usted le parece si no como Dios lo dice, usted debe decidirse  a si mismo Dios sabe y yo estoy aprendiendo, si Dios la dice yo lo voy hacer, usted y yo lo necesitamos confiar en él y dejar de confiar en nuestra razón por que lo único que nos va a llevar a alcanzar las metas y sueños es la fe en la Palabra de Dios y eso requiere confianza.

Me gustaría que me dejaras un comentario
¿Que opinas de este artículo y cuales son tus inquietudes?
Juan Guillermo Ruiz          

viernes, 24 de septiembre de 2010

La Paciencia una cualidad

Según la Palabra de Dios, nuestra vida se debe caracterizar por la paciencia, porque es importante para desarrollar el carácter maduro y estable que el Señor desea que se produzca en Su pueblo. “El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor” (1 Corintios 13:4-5).

La paciencia es la capacidad de absorber problemas y tensiones sin quejarse, y no verse afectado por los obstáculos, los retrasos y los fracasos.

Dios permite que tengamos dificultades, inconvenientes e incluso sufrimientos, con un fin específico: nos ayudan a desarrollar la actitud apropiada para que crezca nuestra paciencia.

Cuando el cristiano ve que esas pruebas se resuelven en su provecho, permitiéndole alcanzar resultados convenientes y de refuerzo para su carácter, se prepara el escenario para el desarrollo de un espíritu paciente.

A continuación, el Espíritu Santo de Dios podrá desarrollar el fruto de la paciencia en su vida. “Pero el fruto del Espíritu es amor, alegria, paz, paciencia…” (Gálatas 5:22).

Sobre la falta de paciencia que caracteriza a nuestra generación, Billy Graham comentó lo que sigue: “Esta es una época altiva, neurótica y llena de impaciencia.

Nos apresuramos cuando no hay necesidad – sólo por apresurarnos. Esta época acelerada ha producido más problemas y menos moralidad que las generaciones anteriores, y nos ha provocado males nerviosos.

La impaciencia ha producido una secuela de hogares destruidos, úlceras, etc., y ha preparado la escena para más guerras mundiales”.

Un poco de introspección y análisis de la impaciencia por nuestra parte puede ser conveniente y útil. ¿Qué me hace ser impaciente? 

¿Soy inmaduro? ¿Soy quisquilloso?
“Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y el mal” (Hebreos 5:14).

¿Soy egoísta, legalista o exigente? ¿Soy capaz de dejar margen para las equivocaciones y las imperfecciones de los demás, recordando que Dios está actuando también sobre ellos?

“…Que seas  pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos” (1 Tesalonicenses 5:14-15). 

¿Me irrito con facilidad “porque alguien se está saliendo con la suya”?
“No te impacientes a causa de los malignos” (Salmo 37:1)

¿Soy envidioso o celoso?
“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados” (Santiago 5:8-9). 

¿Soy materialista? ¿Estoy dominado por el espíritu de este mundo?
“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba…” (Colosenses 3:1)

¿He superado realmente la “mentalidad secular”?
“…pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11) 

¿Estoy siendo insensible a los esfuerzos de Dios para ocuparse de mí, permitiendo que sufra circunstancias adversas, irritaciones y tensiones, con el fin de que, por medio de Su gracia, aprenda a trascender el yo y a crecer en amor y estatura espiritual?                    

jueves, 23 de septiembre de 2010

Fe en Cristo

FE EN CRISTO

 "Ahora bien,la fe es la Garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve,” (Hebreos 11:1 La fe que Dios quiere, consiste en ponerse de acuerdo con Él, en que todo lo que ha dicho y prometido en su Palabra, se va a cumplir a pesar de lo que usted vea o sienta. En Lucas 8:22-25, cuando Jesús calma la tempestad, el Señor había comenzado diciendo: “crucemos  al otro lado”; cuando la palabra ha sido dada, las circunstancias carecen de importancia; al final, el Señor les pregunta “¿Dónde está la fe de ustedes?” Cabe preguntarse: ¿Qué tanto le crees a Dios y a su Palabra? Recuerda el Salmo 138:8: “Dios cumplirá en mi su propósito ”
 El Señor Jesús da tres puntos clave en la fe: “Respondiendo Jesús les dijo: Tened fe en Dios” Si cumplimos con esto, lo que hablemos o digamos, va a suceder, pero hay que alinearse con la voluntad de Dios. Juan 2:22 dice que cuando Jesús resucitó de entre los muertos, creyeron en la escritura y en la palabra que Jesús les había dado. Juan 14:1 dice: “No se angustien. Confien en Dios, y confien también en mi”. Hoy fácilmente se cree en Dios pero no se cree en Jesucristo; a Él le vemos clavado, muerto. Él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad y la vida; nadie llega al Padre sino por mi”; tristemente no es visto como el único camino para restaurar la relación rota con el Padre. Sin fe, esto es, si no nos ponemos de acuerdo con Dios en que todo lo que ha dicho y prometido en su Palabra, se va a cumplir a pesar de lo que vea o sienta, será imposible agradar a Dios. Entonces los tres puntos claves de la fe son: 1) Tener fe en Dios. 2) Tener fe en Su Palabra. 3) Tener fe en Jesucristo.
 Tener fe en el Hijo es de capital importancia. Veamos algunas razones: Juan 1:12 dice Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio el derecho de ser hechos hijos de Dios. Juan 3:36 dice El que  cree en el Hijo, tiene vida eterna. Juan 3:18 dice  El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado. Juan 6:35 enseña que sólo Jesús puede calmar nuestra hambre y sed; y quien cree en Jesús, su sed espiritual es saciada. Juan 7:38 dice de aquel que cree en mí como dice la Escritura,  brotarán ríos de agua viva, estaremos llenos del Espíritu Santo y no necesitaremos de un hombre que nos imponga sus manos. Juan 11:25 proclama que el que cree en Jesús aunque esté muerto vivirá, y por eso ya no le tememos a la muerte, pues Juan 11:26 dice que el que cree en Jesús no morirá jamas. Juan 11:40 enseña que si creemos, veremos, no tan solo un milagro, sino la gloria de Dios. Ver la gloria de Dios es ver a un Dios lleno de misericordia y amor, a un Dios restaurador. Si creemos en el Hijo, viviremos en la luz (Juan12:35), no habrá dudas ni fracasos, pues ya no andaremos más en tinieblas. Juan 14:12 dice Ciertamente les aseguro que el que cree en mi las obras que yo hago también él las hará, y aun las hara mayores, por que yo vuelvo al Padre. No es cuestión de competir con Él, ni se trata tan sólo de milagros, lo que quiere decir es que amaremos como Jesús, que perdonaremos como Él perdonó, etc. ¿Lavarías los pies de quien te va a negar a de aquel que te va a traicionar? Juan 16:27 dice que quien cree en Jesús es amado por  el Padre. Creer en Jesús produce sanidad interior en nuestra vida.
 “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente junto con el todas las cosa?”. (Romanos 8:32)

Seamos como el lápiz

Todos los días nos levantamos buscando ser mejores tratando de corregir nuestras imperfecciones, de reparar el daño que hicimos y procur...