miércoles, 29 de junio de 2011

Todo lo de Dios viene en aumento para su vida

"Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón "
Lucas 12:34

Hoy quiero mostrarle cómo es que todo lo de Dios viene en aumento para su vida. Lo vemos en el ejemplo de Zaqueo.  Dice la escritura que desde un árbol lo atrajo a Jesús.  Él tuvo una actitud que superó algo y demostró que tenía interés.  Entonces hubo alguien que lo vio.  Jesús estaba con la multitud pero lo vio, y le dijo que descendiera porque le era necesario ir a su casa.  

En ese tiempo los recolectores de impuestos eran considerados personas desagradables, pero Jesús lo vio y quiso ir a su casa.  Zaqueo, no prestó atención a lo que decía la gente, sino que sembró semillas y las semillas tienen poder.  
Luego de conocer personalmente a Jesús, Zaqueo prometió que iba a dar la mitad de sus bienes a los pobres y que le iba a pagar cuadruplicado a los que les debía algo. Lo primero que hizo fue abrir sus manos para dar. Y enseguida, apareció la intervención de Jesús quien le dijo: “Hoy ha llegado la salvación a tu casa.”  

La palabra salvación significa cosas importantes como salud, liberación, prosperidad, preservación, seguridad. Todo esto son cosas que no se pueden comprar con nada.  Salvación también significa que su nombre está escrito en el libro de la vida, que usted es un hijo de Dios.  Jesús no le dijo que la salvación era sólo para su vida, sino para su casa, para su familia también.  

La semilla es la oportunidad para crear su futuro.  ¿Qué hizo Zaqueo?  Decidió dónde poner su tesoro.  Porque dijo Jesús que donde está su tesoro, allí está su corazón.  Usted es sabio porque sabe que Dios no puede ser burlado y elige cada vez mejor la semilla para preparar la cosecha que va a venir, cosecha en trabajos y negocios de excelencia.  Donde se presenta una oportunidad de sembrar la semilla, sea espiritual, emocional o financiera, seleccione semillas que van de acuerdo con Dios y su Palabra, y prepare el corazón para recibir la cosecha de bendición. 

viernes, 24 de junio de 2011

Crezcamos de fe en fe

Quiero contarle el único secreto verdadero para salir adelante en esta vida. Es fácil: dele prioridad a la Palabra de Dios en su vida todos los días.

"Bueno -dirá usted-, yo he oído eso antes. No es ningún secreto".

Pero cuando entienda lo que quiero decir, podrá ser una revelación para usted. La Biblia no es tan sólo un libro de texto o de historia. Es un manual para vivir. Es la sabiduría del Dios Omnipotente escrita para que usted pueda aplicarla en las situaciones que a diario enfrenta.

Dios dice que la sabiduría "ante todo"; o sea, que la sabiduría es lo primero. Eso quiere decir que la Palabra de Dios debe ocupar el lugar más importante en todas nuestras actividades. Sé por experiencia el impacto que eso puede tener en su vida.

Hace veinte años decidí leer los evangelios y el libro de los Hechos tres veces en 30 días. En ese tiempo parecía una tarea imposible. Con dos niños pequeños y mi casa al revés por una reciente mudanza, no veía cómo podía pasar todo ese tiempo leyendo la Palabra y todavía lograr hacer lo demás. Pero me propuse dejar a un lado otras cosas y hacerlo. Bastante sorprendida, al final del primer día había logrado más de lo que hubiera hecho en circunstancias normales. Al final de esos 30 días, no sólo había leído los evangelios y el libro de los Hechos tres veces, sino que había hecho todos los quehaceres domésticos, el cuidado de mis niños y además había aplicado un nuevo acabado a varios muebles. Yo estaba asombrada.

Usted también se asombrará de lo que suceda en su vida si le da prioridad a la Palabra de Dios. Pero déjeme advertirle, no espere hasta creer que tiene el tiempo para hacerlo. Satanás se encargará de que usted nunca lo tenga.

Haga lo que yo hice y deje las otras cosas a un lado. Invierta su tiempo primero en la Palabra y muy pronto podrá ver los resultados de esa inversión en todo aspecto de su vida.

Proverbios 4:7, 8


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sábado, 18 de junio de 2011

Hablándole al problema


“Luego subió a la barca y sus discípulos lo siguieron. de repente, se levantó en el lago una tormenta tan fuerte que las olas inundaban la barca. pero Jesús estaba dormido los discípulos a despertarlo. Señor gritaron, sálvanos, que nos vamos ahogar!"
Mateo 8:23-25

¿Pensó alguna vez cómo reaccionaría frente a una tormenta en el medio del mar? Creo que cualquier persona que no tiene conocimiento sobre barcos y tormentas se asustaría, y mucho.

En la Palabra de Dios encontramos un ejemplo de esto. Observemos la actitud de Jesús y la de los discípulos.  Jesús está durmiendo y los otros atemorizados.  Ellos miraban el problema con temor, miraban sólo las circunstancias. En cambio, el maestro estaba muy tranquilo, descansaba.

¿No deberían ellos haber mirado la actitud de Jesús e imitarlo? Justamente eso fue lo que no hicieron. Él se levantó y reprendió la tormenta. Pero eso no fue todo: retó a los discípulos porque  no habían tenido fe. La actitud correcta debía haber sido levantarse y enfrentar el problema. Hablarle “al problema” con fe para que se detuviera. Pero no, ellos qué hicieron: despertar al maestro para hablarle “del problema”. 

Tomemos esta enseñanza. Usted tiene que utilizar lo que Dios le ha dado para enfrentar todo aquello que quiere obstaculizar el plan de Dios en su vida.  Deje de hablar de sus problemas y en cambio háblele con fe a sus problemas. Ordéneles, como dice la palabra de Dios, que se muevan de su vida. Tiene que tener una actitud de autoridad.  Tiene que tener una actitud de fe y de alegría.  Tiene que revelar la gloria de Dios. La preparación mental de renovarse con la Palabra va a generar en usted una actitud correcta de tal manera que donde ponga su mano la bendición se va a manifestar. 

No se deje manipular por las circunstancias porque son sólo circunstancias. Pasarán. Pero cuánto demoren en irse depende de qué actitud tome usted frente a ellas. Usted puede mover montañas con su fe. Lo dice la palabra de Dios ¡Creálo!

miércoles, 15 de junio de 2011

La imagen de Cristo en usted

“Porque a los que Dios conoció de antemano,también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.”
Romanos 8:29

¿Sabía que una persona que se ve como un perdedor, nunca podrá tomar la actitud de un ganador? Porque la actitud demuestra la imagen que usted tiene de sí mismo, si es víctima o vencedor, perdedor o ganador. La buena noticia hoy es que su imagen interior se puede ir renovando. Así que no se preocupe si se sintió identificado con la pregunta que le hice.

Lo que usted puede ir renovando en su interior es la imagen de Cristo. Ya no se crea un fracasado si sabe que tiene victoria en Cristo Jesús. Él vive dentro de usted desde el momento que le abrió las puertas de su corazón. Tiene al Espíritu Santo viviendo dentro de usted que lo guía y tiene su Palabra que le trae revelación y sabiduría. 

Ahora sabe que es más que vencedor por medio de Aquel que lo amó.  Entonces su actitud va a responder a su imagen interior, porque su imagen interior no lo dejará pensar que va a seguir perdiendo, ahora tiene una imagen correcta.  Vive en Cristo, tiene todo lo que Cristo dice y se para confiado frente a todo lo que tiene que emprender.

Romanos 8:29 dice que nos predestinó para ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, Cristo. Fuimos hechos a su imagen y semejanza. Seres espirituales igual que él. Por eso usted se tiene que ver como él. Esa imagen debe tener de usted. Imagínese un lavarropas viéndose como un televisor y viviendo como tal. Su creador no lo creó con esa imagen, lo hizo para que se vea como un lavarropas y que actuara como semejante. De la misma manera, Dios con nosotros.

Ahora que ya conoce todo esto lo invito a que comience a renovar su imagen interior cada día. No pretenda cambiarla de un día para otro. Vaya paso a paso. Estudie la palabra, medite en ella y descubra lo que Dios piensa de usted. Comenzará a verse correctamente y actuará conforme a esa imagen. La que Dios tiene de usted.



sábado, 11 de junio de 2011

Tres grandes enemigos

 
Existen tres enemigos que atentan contra nuestra imagen interior. Ellos batallan para distorsionarla.
1- El miedo
La primera vez que el hombre sintió temor fue cuando cayó en pecado y se sintió desnudo. Pero dice el libro de 1° Juan 4:18, Si no que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo,así que no ha sido perfecccionado en el amor.

Muchos cristianos oran pidiendo amor y no se dan cuenta que ya ha sido derramado sobre ellos. Usted  no debe orar por lo que ya tiene. Pero sí debe derramar en otras personas lo que Dios ya le ha dado. El perfecto amor cubre la desnudez.
El miedo atenta contra la salud espiritual, emocional y física. Muchos temen al futuro, otros al presente, por causa del fantasma del pasado. En uno de mis libros, enseño sobre el poder de la confesión de derrotas y fracasos. Cuando declaramos ser inútiles e inservibles, lo hacemos a causa de la mala imagen interior.
Pero, Dios dice que dentro nuestro hay un gigante victorioso. Esa es la imagen correcta que debemos tener. Todo lo podemos en Cristo, y nada les faltará a quienes en Él confían. Entonces, qué ha de temer, si todo lo que usted necesita será provisto por su Padre Celestial.

2- La culpa

Durante años, los predicadores basaban sus mensajes en el sentimiento de culpa, y permítame  decirle que usted y yo éramos culpables pero ya no lo somos.
A causa de la mala enseñanza de la Palabra de Dios tenemos una imagen personal de culpa. Por ejemplo, cuando no alcanzamos una meta nos sentimos culpables por ello. El no haber solucionado problemas de nuestra vida, o tal vez el pecado que vivía en nosotros antes de conocer a Dios. Pero Él nos dice que los que estamos en Cristo somos nuevas criaturas, ya no hay culpa ni condenación en nosotros.
Dios nos ha llamado a vivir una vida libre de culpas. Mi consejo es que no debe culparse más, no debe vivir con el yugo de la culpa, porque cada minuto de culpabilidad que permanezca sobre usted es un minuto menos de bendición para su vida.

3- La duda 

La duda es el engaño personal de la misma gente. Pero, además es un espíritu que hace desconfiar de todo y de todos.
Usted debe deshacerse del factor duda porque creer es positivo y trae bendición, pero dudar produce insatisfacción personal.
¡Deshágase de la culpa, el miedo y la duda!  Sea libre de todos estos flagelos de la vida espiritual.

miércoles, 8 de junio de 2011

No se quede con las buenas intenciones

 “Había  en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres”
Hechos 9:36
 
Las buenas intenciones sólo tienen valor cuando van seguidas con buenos hechos.  Con buenas intenciones no pasa nada, hasta que no haya hechos, no hay retribuciones.  Es como dijo Jesús que un hombre salió a sembrar y después se fue a dormir y en algún momento vio que la planta estaba saliendo.  De esa forma funcionan todas las áreas de nuestras vidas. 

Imagínese si su jefe a fin de mes le dice: “Mi intención era pagarte por tu trabajo pero…” Creo que a usted no le gustaría oírlo y menos quedarse  con las buenas intenciones de su jefe. Usted quiere los hechos, el dinero. De la misma manera ocurre en todas las áreas. Usted no puede tener buenas intenciones sobre lo que Dios le manda a hacer. Debe obedecer y hacerlo.
Nosotros tenemos los testimonios bíblicos para ser sabios. En ellos vemos a gente que no se quedó con las buenas intenciones, de ayudar, de sembrar, de accionar. Y lo más grande de todo esto es que obtuvieron muy buenos resultados. Dios recompensa lo que hacemos realmente. Por eso, hay quiénes reparten y Dios les añade más en todos los niveles y direcciones. Hay algunos que retienen más de lo que es justo y se vuelven a pobreza.

Veamos la vida de una mujer que dicen las escrituras que “abundaba en buenas obras”. Dorcas. Más adelante dice que enfermó y murió. Pero ella no era de las que tienen buenas intenciones y se quedan sólo con eso, ella era una accionadora. Abundaba en buenas obras y en limosnas dice el versículo. Aquí hay alguien que se ganó la reputación de dadora por practicar el principio de dar.  Era una mujer que amaba bendecir a la gente y ser generosa, una persona que tenía sus manos abiertas para dar.  Ella murió y lo llamaron a Pedro.  Él oró por ella y se levantó.  Esa fue su ganancia, lo que ella cosechó.

Comience hoy a poner por obra lo que dice y piensa, que debe ser lo que dice y piensa Dios. Sea un accionador. Ponga por obra cada cosa que va siendo sembrada en su corazón y verá los frutos de su cosecha en abundancia.

viernes, 3 de junio de 2011

Su vida sobre la roca

“Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las luvias, crecieron los rios, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo , la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.  Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y está se derrumbó, y grande fue su ruina.”
Mateo 7:24- 27

Hoy quiero contarle que lo que es imposible para su vida, se va a ser posible. No hay muchas vidas para vivir, esta es la única y es mejor que la viva bien. No haga provisión para el fracaso en su vida. No se conforme con finalizar su vida de una manera miserable porque muchos terminan así. Usted es un elegido de Dios, está preparado para ganar, por seguir el camino de la Palabra de Dios.

Lea y medite por un momento en la palabra de Mateo 7:24-27.

Una persona que oye y hace, recibió el mensaje en su mente y lo dejó pasar por todo su ser interior. Por eso, dice la Palabra, que las cosas que pensamos son las que hacemos. El que oye la Palabra de Dios, renueva su mente y comienza a pensar en línea con ella, entonces va a hacer las cosas de acuerdo a lo que Dios le dijo y va a tener las cosas como Dios las planeó. Dios dirá de usted: “Yo lo voy a considerar como un hombre prudente.” Vino toda clase de contratiempo para que esa persona viera un mal final, pero dice que no cayó porque estaba apoyada sobre la roca. Su manera de pensar tiene que estar apoyada sobre la roca que es Cristo y la Palabra de Dios. Usted sabe que van a venir cosas contra todo eso que está desarrollando al renovar su mente con la Palabra, pero usted va a estar fuerte, firme y no va a fracasar. La Palabra de Dios le da provisión para estar fuerte y en bendición.

Hay personas cuyos pensamientos van y vienen. De ellos dice la Palabra que es grande su ruina. Porque todo depende de su manera de pensar. Es fácil que todo lo negativo consuma sus pensamientos. De esa manera, está construyendo su casa sobre la arena. Usted podría estar justificado para decir que su vida es un fracaso, pero no puede decir eso nunca más. Usted es un hijo de Dios, ha sido redimido, perdonado, es una nueva creación, tiene la Palabra revelada en su vida. ¡Construya su vida sobre la roca! Estará muy bendecido.

Oración: Padre, hoy me determine a edificar mi vida sobre la roca, Cristo. Con tu Palabra alinearé mis pensamientos a los tuyos y nunca más sere un insensato sino que me llamarán hombre prudente. Lo haré, en el nombre de Jesús, amén

Seamos como el lápiz

Todos los días nos levantamos buscando ser mejores tratando de corregir nuestras imperfecciones, de reparar el daño que hicimos y procur...