Los secretos de la fe 3 Parte

Estar Plenamente convencido. Es el propio padre de la fe quien una vez más nos enseña lo correcto.
Plenamente convencido de que Dios Tenia poder para cumplir lo que había prometido. La convicción plena de abraham en el poder divino fue el soporte para confiar en la promesa. El entendió que Dios, siendo perfecto, mal podría prometer algo que no cumpliría.

No cambiar de parecer. Frecuentemente obstaculizamos nuestra fe por falta de precisión y dirección. No estamos seguros de lo que queremos recibir.
Pero que pida con fe, sin dudar, por que quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace. (Santiago 1:6-8).

No se refiere Santiago,  como es obvio, a la duda mental;habla más bien de la incredulidad y la indefinicion de propósitos.

Pedir en el nombre de Jesús.  Muchas personas no reciben lo que piden, porque lo hacen incorrectamente.  Jamas pasemos por alto que la petición debe elevarse en el Nombre de Jesús. De lo contrario caería en el vació eterno.

Cual quier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo lo haré así sera glorificado el Padre en el Hijo. Lo que pidan en mi nombre, yo lo haré (Juan 14:13-14).

Esta enseñanza nos entrega la llave maravillosa de la fe para usarla en forma consistente en nuestra vida. Es una de las llaves que el señor entregó a todos como Pedro hemos proclamado: Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Nada sera imposible para ti, si aprendes estas técnicas sencillas. Anímate leyendo Hebreos 11, el gran capitulo sobre los campeones de la fe. Ello mejorara grandemente la calidad de tu vida. 

Dario Silva Silva  "Las Llaves del Poder"

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