lunes, 17 de enero de 2011

Los secretos de la fe 3 Parte

Estar Plenamente convencido. Es el propio padre de la fe quien una vez más nos enseña lo correcto.
Plenamente convencido de que Dios Tenia poder para cumplir lo que había prometido. La convicción plena de abraham en el poder divino fue el soporte para confiar en la promesa. El entendió que Dios, siendo perfecto, mal podría prometer algo que no cumpliría.

No cambiar de parecer. Frecuentemente obstaculizamos nuestra fe por falta de precisión y dirección. No estamos seguros de lo que queremos recibir.
Pero que pida con fe, sin dudar, por que quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace. (Santiago 1:6-8).

No se refiere Santiago,  como es obvio, a la duda mental;habla más bien de la incredulidad y la indefinicion de propósitos.

Pedir en el nombre de Jesús.  Muchas personas no reciben lo que piden, porque lo hacen incorrectamente.  Jamas pasemos por alto que la petición debe elevarse en el Nombre de Jesús. De lo contrario caería en el vació eterno.

Cual quier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo lo haré así sera glorificado el Padre en el Hijo. Lo que pidan en mi nombre, yo lo haré (Juan 14:13-14).

Esta enseñanza nos entrega la llave maravillosa de la fe para usarla en forma consistente en nuestra vida. Es una de las llaves que el señor entregó a todos como Pedro hemos proclamado: Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Nada sera imposible para ti, si aprendes estas técnicas sencillas. Anímate leyendo Hebreos 11, el gran capitulo sobre los campeones de la fe. Ello mejorara grandemente la calidad de tu vida. 

Dario Silva Silva  "Las Llaves del Poder"

viernes, 14 de enero de 2011

Los secretos de la fe 2 Parte

Creer que Dios tiene autoridad sobre todo. A veces olvidamos las cosas más simples y elementales.  Por ejemplo oramos preguntando: Señor, ¿dónde estás? Vaya simpleza, El está en todo lugar, inclusive allí donde lo llamamos. También solemos increpar: Señor ¿no te das cuenta cuánto sufro? ¡Qué insolencia piadosa! El todo lo sabe.  Somos muy torpes para acercarnos a la realidad de Dios. El tiene autoridad absolutamente sobre todo: lo natural y lo sobrenatural.  Jesús se acerco entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18)

Jesús es el mediador ante Dios, la autoridad sobre cuanto existe, la cabeza de todo principado y potestad.
Buscar la voluntad de Dios. Hay personas que oran conforme a sus caprichos, como diciendo: Hagase mi voluntad. Excelente forma de no obtener respuesta. Pues, ¿qué dice la Escritura?  Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que si pedimos conforme a la voluntad, él nos oye. Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido
( 1Juan 5:14-15) Sencillo, ¿verdad?

No mirar las circunstancias ni las limitaciones. Abraham es un paradigma de fe, ni para qué resaltarlo . Su descendiente Pablo de Tarso se refiere a él en términos elocuentes.
Delante de Dio, tal como está escrito: Te he confirmado como padre de muchas naciones. Así que abraham creyó y esperó, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, tal como se le había dicho: ¡Así de numerosa será tu descendencia! Su fe no flaqueó, aunque reconocía que su cuerpo estaba como muerto, pues ya tenia unos cien años, y que también estaba muerta la Matriz de Sara. Ante la promesa de Dios no vaciló como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios  (Romanos 4:17-20).
Abraham es el padre de la fe, porque El no miró las circunstancias ni las limitaciones.

Dario Silva "Las Llaves del Poder" 


http://creerenjesus.blogspot.com

miércoles, 12 de enero de 2011

Las Condiciones y secretos de la fe

A lo anterior debe sumarse el conocimiento preciso de cómo nos relacionamos con la deidad correctamente.
En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan (Hebreos 11:6).

Como puede verse, la fe tiene dos condiciones: Creer que Dios es y creer que Dios puede. Cada vez que su mente dude, interrogue a su corazón. A veces pensamos: Esto no lo hará Dios. si preguntamos al corazón :
¿ Crees que Dios es? El contestará si, sin duda; y ¿Crees que Dios puede? Por supuesto, dirá, Dios puede todo. Lamente dice no, pero el corazón dice si.
No actué conforme a la mente, actué conforme al corazón. Derrote con la fe del corazón  la duda de la mente. A todos nos pasa algunas veces: con la mente dudamos. Consuélate con el recuerdo de Moisés y Juan al Bautista.....

El milagro mas grande que se a producido en el universo consiste en que Dios se haya hecho hombre. A una humilde virgen, en una modesta vivienda de Nazaret un ángel de Dios le dice que va a tener un hijo.
¿Como podrá suceder esto le preguntó Maria al ángel -, puesto que soy virgen? (Lucas 1:34).
La relación de la joven es de simple sentido común.  ¿Cómo me vas a convencer de un cuento tan reforzado? No puedo concebir un hijo, sencillamente porque todavía no he tenido relaciones sexuales con un varón.

El Espíritu Santo vendrá sobre tí , y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra.  Así que al santo niño que va a nacer lo llamaran Hijo De Dios (V.35).
Si Dios lo dice, Dios lo hará. Con su mente Maria duda , pues el racionamiento natural, le dice:
"no es posible, sin haber tenido relaciones sexuales con tu marido, que tengas un hijo".
Aquí tienes a la sirva del Señor Contesto María. Que él haga conmigo como me has dicho (v.38a)

Pero cuando el ángel le aclara: "Maria nada hay imposible para Dios", desde la fe de su corazón, ella responde: "Oh si, es cierto; que se haga entonces como lo has dicho".  

Darío Silva Silva  "Las Llaves del Poder"

lunes, 10 de enero de 2011

Llaves Viejas


Hoy removí algunas llaves viejas de mi llavero. El llavero estaba demasiado pesado para poderlo llevar cómodamente en mi cartera. Tengo varias llaves que ya no necesito, llaves que no hacían nada excepto añadir peso.

El proceso de sacar esas llaves del llavero me hizo recordar cómo Jesús quiere levantar nuestras cargas. Cristo quiere tomar nuestras llaves viejas de tal forma que no tengamos que cargar mas con su peso.

Las preocupaciones, los miedos y el sufrimiento que hayamos podido pasar en el pasado pueden ser cargas muy pesadas. Sin embargo, Jesús está siempre recordándonos que debemos volvernos a él y permitir que él se ocupe de llevar esas cargas por nosotros.

Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan Nuevamente al yugo de esclavitud.  Gálatas 5:1

Todo lo que ocurre en tu vida...Tiene un Significado Espiritual

Dios lo bendiga y hasta pronto
Juan Guillermo Ruiz

viernes, 7 de enero de 2011

Poder sanador de Jesús

¿Ha perdido la visión de lo que usted iba persiguiendo? ¿Sus sueños se han venido abajo? ¿Ha dado su vida un giro hacia abajo y no hacia arriba? ¿Ha fracasado en lugar de tener éxito? ¿Anhela salir de allí pero su circunstancia adversa no lo deja?

En esta historia encontramos a un hombre en estas mismas circunstancias, sin embargo su vida dio un giro sorprendente, y en el momento en que él no lo esperaba, ¿que sucedió? Simplemente que Jesús llegó donde él estaba y desde ese momento su vida cambió. 

A como también tu vida, si, tu vida cambiará y tenlo por seguro, pues Jesús ha llegado hasta donde tu te encuentras y te dará un nuevo significado a tu vida.

Marcos 3:1-5

Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. 

Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle. 

Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. 

Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? pero ellos callaban. 

Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana.

I. Jesús llegó donde el estaba

Así es nuestro señor, él siempre llega donde nos encontramos, y sus obras dan testimonio de estas cosas, ya que él siendo Dios bajó del cielo y se hizo carne para llegar hasta donde nos encontramos. El mismo dijo, que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. El llegó hasta donde estaba Pedro, Juan y los demás discípulos, él llegó hasta donde estaba la mujer samaritana, él llegó hasta donde estaba Zaqueo trabado de un árbol, él llegó aun hasta la tumba de uno que ya no tenía esperanza pues tenía cuatro días de haber fallecido, pero cuando Jesús llega, llega la esperanza, llega el consuelo, llega la fe, llega el amor, llega la libertad, llega la gracia, llega la misericordia, llega la salud, llega el poder, llega la luz, llega la paz, llega la prosperidad, llega la verdad, llega el amor, llega la libertad, llega la gracia, llega la misericordia, llega la salud, cuando Jesús llega, llega la vida, alabe y glorifique su santo nombre.

Jesús llegó donde este hombre se encontraba y ni siquiera lo esperaba, pero el señor Jesús si esperaba ese momento, a como está esperando el momento de llegar hasta donde tu estas.

II. Jesús le ordena levantarse y ponerse en medio

Este hombre no había buscado a Jesús, sin embargo Jesús se interesa en hacer algo por él. 

Muchos hicieron un esfuerzo para acercarse a Jesús, por ejemplo; la mujer de flujo de sangre se abrió paso entre la multitud para tocar el manto de Jesús para poder ser sanada

Zaqueo jefe de los publícanos tubo que correr adelante y subirse a un árbol para poder ver a Jesús quien iba pasando, la mujer sirofenisa, caminó clamando tras Jesús hasta que él llegó a una casa, Bartimeo clamó y clamó pidiendo misericordia hasta que Jesús se detuvo y mandó llamarle

Pero este hombre no hizo nada, sin embargo Jesús se interesa en hacer algo por él. 

No obstante Jesús no fue hasta donde este se hallaba sentado en la sinagoga para sanarle, ¿no es cierto? este hombre no hizo nada para buscar a Jesús pero Jesús llega y le dice que haga algo, Jesús le ordena que se levante y que se ponga en medio.

La mano seca de este hombre le había afectado en muchas áreas de su vida, tanto físicamente como sicológicamente, pues a causa de su mano seca evitaba ir a las reuniones sociales, y así de esta manera su mano seca había echo secar otras áreas de su vida. Después de que su mano se fue secando, su vida ya no fue la misma. En su vida religiosa simplemente se quedaba sentado y evitaba tomar alguna participación en la sinagoga para que nadie se fijara en su mano seca, sin duda que se hallaba sentado allá en la parte de atrás de la sinagoga, por eso Jesús le dijo: levántate y ponte en medio. 

Este hombre estaba sufriendo a causa de su mano seca, pero ¿a causa de que se encuentra usted sufriendo? ¿Qué se ha secado en su vida? ¿Sus sueños? ¿Su futuro? ¿Su felicidad? ¿Su salud? ¿Su libertad? ¿Su carrera? ¿Su vida cristiana se ha secado? Hoy el señor le ordena que haga algo, si, usted también debe hacer algo ya que el milagro que espera se encuentra en la obediencia a su palabra por lo cual escuche la voz de Jesús diciéndote: levántate y ponte en medio, levántate porque la enfermedad, el fracaso, el pecado, el temor, la falta de fe y de esperanza te han hecho sentar y esto en la sociedad y en la iglesia, levántate y que todos te miren ya que el señor no hace nada en secreto y lo que quiere hacer contigo lo desea hacer en publico.

III. Jesús lo deja por un momento en medio del público

El hombre de la mano seca obedeció a Jesús y levantándose se puso en medio de la sinagoga en frente de todos los presentes, y Jesús lo deja por un momento allí para tratar con las personas que se oponían a sus planes.

Note usted que la gente allí reunida no estaba interesada en que Jesús sanara a este hombre de la mano seca, al contrario sabían que Jesús le iba a sanar por eso le acechaban para ver si en ese día le sanaría ya que era un día en el cual no se debería de trabajar, pero Jesús les dice: ¿es lisito en los días de reposo hacer bien o hacer mal; salvar la vida o quitarla? Por lo cual nadie le respondió. Cuando Jesús te defiende, los adversarios callan, la adversidad se aleja, los vientos enmudecen, el enemigo se va, las tormentas se detienen. El señor siempre nos defiende, defendió a Maria de la crítica de judas, defendió a Pedro al sacarlo de la cárcel, defendió a los tres jóvenes hebreos del horno de fuego, defendió a Daniel del poder de los leones, defendió a David de la mano de Saúl, defendió a los patriarcas, Abraham, Isaac y Jacob por eso dice la escritura: No consintió que nadie los agraviase, Y por causa de ellos castigó a los reyes. No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas.

Nada puede detener las bendiciones que el señor Jesús tiene para ti, no, nada ni nadie las podrá detener ya que él se encargará de tratar con los adversarios que se oponen a los planes que tiene para ti.

IV. Jesús le dio la orden de extender su mano

Nuevamente Jesús le da otra orden a este hombre de la mano seca y sin duda que este hombre se encontraba a la expectativa de lo que Jesús haría con él, y esto en medio de todos en la sinagoga, por lo cual usted también debe de estar a la expectativa, teniendo fe, porque Jesús hará con usted eso que está esperando que obre en su vida.

Se sabe que el cerebro es el que da las órdenes a cada miembro del cuerpo para que estos se muevan ¿no es cierto? Este hombre trataba de mover su mano siguiendo las órdenes de su cerebro pero su mano seca no funcionaba, pero cuando Jesús llega y le da la orden de extender su mano, este obedece y extiende su mano seca, ya que recibe la orden de un cerebro para el cual todas las cosas le eran posibles y lo son todavía porque la escritura nos enseña que Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos. Hebreos 13:8 Escuche usted también la vos del Hijo de Dios que le dice: extiende tus sueños, si, extiende tu futuro, extiende tus planes, extiende tus esperanzas, extiende aquello que se ha secado en tu vida, extiende tu visión, extiende tu vida. Quizás usted piense que ya no tiene esperanza, que es usted un fracaso, quizás no ha podido salir de las drogas, del alcoholismo, de los vicios, o se encuentre esclavizado del pecado, pero déjeme decirle que Jesús ha llegado hasta donde usted se encuentra y le dice extiende tu vida, extiende tus fuerzas, extiende tus esperanzas, extiende tu fe porque yo he llegado a ti.

V. Jesús le restaura su mano seca.

Lucas en su evangelio dice que era la mano derecha de este hombre la que estaba seca. 

Lc 6:6. Este hombre al recibir la orden obedeció y la extendió y su mano fue restaurada y sanada. Esta palabra restaurada nos da a entender que anteriormente su mano se encontraba sana pero que se fue enfermando y secándose al seguir el curso de alguna enfermedad que le vino, pero cuando Jesús le ordena extender su mano esta sigue el curso del poder sanador que había en Jesús, poder que todavía sigue sanando y restaurando y no solamente una mano sino restaurando aquello que se secado en tu vida.

Extienda esa visión que se ha secado, extienda esos sueños que quizás usted ya los considere muertos, extienda esa esperanza, sus aspiraciones, extienda sus metas, extienda su fe, extienda su zona de trabajo, extienda su libertad, extienda su carrera, extienda su vida cristiana, extienda su actividad en la obra del señor, cuando decida levantarse del suelo, cuando decida ser un vencedor en Cristo, cuando obedezca a la voz del Hijo de Dios quien le está hablando, entonces estas cosas quedaran restauradas y sanas en su vida, por lo cual hoy obedezca a la voz del Hijo de Dios.

Conclusión:

su mano seca también puede ser restaurada por Jesús, si, esa mano que muchas veces saludaba a los hermanos en la iglesia pero que ya no puede hacerlo, esa mano que antes levantabas para adorar a Dios pero que ahora se ha secado, esa mano con la cual antes ofrendabas pero que ahora se ha secado, esa mano la cual era muy laboriosa en la viña del señor ahora está seca y no pude trabajar, esa mano que antes ayudaba a su prójimo pero que ahora no la puedes extender, esa mano el señor la quiere restaurar y sanar.

Jesús ha llegado hoy a tu vida, y sin que tu lo buscaras, pero él si te estaba buscando, y esto porque te ama y desea bendecirte. Por lo cual extiende aquello que en tu vida se ha secado y deja que el señor Jesús lo restaure y quede sanado.

Escrito por Artemio Valdez Sosa


Dios los bendiga hasta pronto 
Juan Guillermo Ruiz 

miércoles, 5 de enero de 2011

Sin casa y con Hambre

Una pequeña historia que nos dirije a reflexionar sobre que es realmente el amor y cual debería ser nuestro rol hacia quienes nos rodean. 

“Sin casa y con hambre.” Escritas sobre cartón con un lápiz de cera, las palabras le llaman la atención aun antes de detenerse ante el semáforo en un cruce de calles de mucho tránsito. Y no puede dejar de ver al hombre a la orilla de la calle junto a su ventanilla, pareciendo apuntar su cartel y fijar su mirada directamente en usted. Su vieja y gastada camisa le queda chica. Los pantalones harapientos están sucios. Su cabello grasoso se ve descuidado, y su rostro curtido tiene una barba de varios días. Sus ojos, que trata usted de esquivar, parecen vacíos por tantas privaciones y dejadez. Sí, realmente parece un hombre sin casa y con hambre. 

Su mente instantáneamente se llena de la acostumbrada letanía de reacciones, como si una comisión de consejeros interiores, todos al mismo tiempo, le estuvieran gritando sugerencias. Y con cada pensamiento surge una protesta del otro lado de su cerebro diciéndole por qué no debe hacer caso de la sugerencia. 

Haz una obra de amor. Dale al pobre hombre esos pesos que tienes en tu billetera. No, no le des dinero. Lo que probablemente haría sería irse derecho a comprar una bebida alcohólica. Es un pordiosero borracho tratando de engañar a la gente con su parodia de hombre sin casa y con hambre. Tu dinero será de más ayuda si se lo das al Ejército de Salvación u otra organización así que cuida de los necesitados. 

Ofrécete a llevarlo a comer o al mercado para comprarle comida. Eso es demasiado peligroso. Puede ser que esté esperando justamente a un inocentón como tú para robarlo. Además, hoy estás muy ocupado, no tienes tiempo para obras de caridad. Aparte de eso, te ensuciaría la tapicería de tu auto con su ropa sucia. 

Dale un tratado y cuéntale de Cristo. ¿Estás loco? Lo que menos está pensando este tipo es en religión. Si realmente no tiene casa y tiene hambre, necesita algo para comer y en ese aspecto no puedes ayudarle. Si está mendigando dinero para comprar una bebida o drogas, no debes ayudarle. Sea como fuere, no está interesado en un sermón callejero sobre el cielo y el infierno. 

Lo humanitario sería confrontarlo con su pereza. Decirle que se consiga un trabajo y se encargue de su propio sustento. Pero quizá no es perezoso. Quizá es un buen obrero que no encuentra trabajo. Si lo confrontas injustamente, puede que empeores una situación que ya de por sí es mala, ¿y qué tendría de humanitario esto? 

Después de unos segundos —que a usted le parecieron media hora— la luz se pone verde y sigue su camino. Antes de haber andado dos cuadras, sus pensamientos se concentran en su ocupadísimo horario como si nunca hubiera visto el triste espectáculo del pobre hombre con su cartel. 

Queremos llevarnos bien 

Quizá la escena anterior no describe exactamente tu experiencia personal, pero es posible que te identifiques con algunos de los elementos en una de ellas o todas. 

Aun cuando todo marcha sobre ruedas, la vida parece ser una serie sin fin de situaciones desafiantes, presiones personales, pequeñas crisis y decisiones difíciles. Y todas estas disyuntivas involucran de alguna manera a otras personas. La realidad es que las relaciones son el motivo principal de muchas de nuestras tensiones y conflictos.

Una clave vital del manual 

Menos mal que Dios no nos diseñó para un ministerio persona-a-persona dejándonos luego sin ninguna indicación de cómo realizarlo. En su Palabra —el “manual del fabricante” sobre cómo hemos de llevar a cabo en el mundo el propósito para el cual fuimos creados— Dios ha provisto la llave maestra para relacionarnos con él y llevarnos bien con gente de todo tipo. 

La clave es el amor, y Dios escribió el libro sobre el amor. Literalmente. De tapa a tapa, la Biblia demuestra el amor de Dios por su creación humana; nos invita a tener la experiencia del amor de Dios personalmente por medio de su Hijo Amado, Jesús; nos ordena practicar el amor en todos los niveles de nuestras relaciones —humanas y divina— y nos da instrucciones y ejemplos para la práctica cotidiana del amor ético cristiano en nuestras relaciones. 

Amar es colaborar con el diseño singular de Dios para su creación humana y palpar la plenitud que resulta de vivir en los caminos de Dios. 

No amar es no cumplir el propósito de nuestra existencia y sentir mayormente frustración y dolor en nuestros contactos con nuestros semejantes.
Josh McDowell



lunes, 3 de enero de 2011

¿Casualidad o consecuencia?


“La Corona del anciano son sus nietos; el orgullo de los hijos son sus padres.”
Proverbios 17:6
Llegar a viejo rodeado de nietos y con el respeto y el amor de los hijos es una bendición de Dios. Pero como toda bendición, viene como consecuencia del accionar en la Palabra de Dios. El aprecio de los hijos no es una cuestión de suerte, es el resultado de un trabajo que se ha hecho durante años, sembrando amor y respeto en sus propias vidas.
Es muy doloroso llegar a anciano y querer ver a los hijos y que ellos no tengan tiempo para usted. Pero sabe qué es lo más triste de todo, que usted puede haber sido el que les enseñó eso. Trabajar para sostener y proveer a la familia debe incluir también el tiempo para compartir con los suyos e instruirlos en la Palabra.
Todos necesitamos ser apreciados, escuchados y respetados, y esto se aprende en el círculo familiar. Si usted no tiene tiempo para escuchar a sus hijos, usted les está diciendo que hay cosas más importantes que ellos que requieren su atención. Ellos aprenderán ese estilo de vida y no sólo no lo respetarán a usted; sino que trasladarán esta herencia de maldición sobre sus nietos.
¿Ve por qué es importante cuidar lo que Dios le dio? Ellos serán su corona o su vergüenza de acuerdo a lo que usted haya sembrado en sus vidas.
Esta puede ser una palabra que no sea grata de escuchar pero es un alerta para detenerlo si va en esa dirección. Pare y rectifique su rumbo, invierta tiempo con ellos, escúchelos, guíelos. Y si usted está padeciendo estas consecuencias, no está todo perdido, Dios tiene una salida para usted. Ore para que sus hijos conozcan al Señor, Él tocará sus corazones y habrá un nuevo comienzo.
Dios Lo Bendiga 
Juan Guillermo 

¿Cómo puedo Arreglar todo con Dios?

  🔹 Introducción En la vida, a menudo enfrentamos momentos en los que sentimos que nos hemos alejado de Dios. Tal vez hemos tomado decisio...