El Gozo de vencer los impedimentos parte 2

El impedimento de ser pequeño

Zaqueo deseaba ver a Jesús pero no podía a causa de la multitud pues era pequeño de estatura, y aquí está otro impedimento al cual se tuvo que enfrentar, a su estatura, pero su experiencia tocante a estas cosas no lo dejaron con tan solo el deseo de mirar a Jesús, sino que pensó rápido y corriendo adelante se subió a un árbol, note que corrió adelante y no se quedo a la orilla del camino sino que subió a un árbol y ahora si desde ese lugar ningún impedimento ni ninguna multitud le impedirían mirar a Jesús. 

Miremos ahora su pequeña estatura, esta puede ser la poca autoestima que tenga de usted mismo, su pequeña imagen que tiene de usted, la pequeña estatura del conocimiento que tiene de las cosas de Dios, el pequeño valor que cree tener, quizás a pecado y se siente tan índigo, sus fracasos y errores de la vida le hacen sentirse tan pequeño como para llegar a pensar que Jesús no se interesa por usted, pero cualquiera que sean los impedimentos, ya sea la reputación, las riquezas, las multitudes, o su pequeña imagen de usted mismo, debe de correr hacia adelante cual Zaqueo y subirse ya no a un árbol sicómoro sino subirse a la fe, si, y desde allí mirará al señor, Jesús va pasando por su vida en esta hora y usted debe de tomar la decisión de correr y subirse a la fe para poder conocerle.

El gozo de conocer a Jesús tras vencer los impedimentos

Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba le dijo: Zaqueo date prisa desciende porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Note que el señor le llama por su nombre, y es que él conoce todo de nosotros y a pesar de eso no nos condena, al contrario desea convivir con nosotros, Jesús desea vivir en nosotros y en nuestro hogar. 

Zaqueo descendió del árbol gozoso, y no era para menos pues a pesar de que él una persona rechazada por la sociedad y aun por la religión, Jesús le amó y se detuvo para platicar con él y deseó su compañía. Pero pronto surgió la critica de que Jesús había ido a posar en la casa de un hombre pecador, si, era cierto que Zaqueo era un pecador, pero Jesús ama a los pecadores y desea perdonarles y cambiar su vida, la palabra de Dios dice que nosotros siendo aun pecadores Cristo murió por nosotros. 

¡Que fuera de nosotros si Jesús no amara a los pecadores! ¿Donde estuviéramos ahora si Jesús no se hubiera interesado en perdonarnos? El mismo apóstol Pablo dijo: palabra fiel y digna de ser recibida por todos; que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. 

Y como resultado del cambio que hizo Jesús en Zaqueo, éste puesto en pie dijo al señor: he aquí, señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado y el señor Jesús sierra esta historia diciendo: Hoy a llegado la salvación a esta casa por cuanto el también es hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Que cambio tan maravilloso hizo Jesús en Zaqueo, ya que sin duda él era un hombre amador del dinero, avaro, egoísta, pero después de que Jesús llenó su corazón, todas estas cosas se fueron de él, y su pensamiento ahora se enfocaba en ayudar a los pobres de su ciudad. 

¿Quién puede hacer estas cosas en un corazón así? Solo Jesús el Hijo de Dios lo puede hacer, y lo puede hacer también contigo. Usted también puede encontrar el verdadero gozo de conocer a Jesús tras vencer los impedimentos, el gozo de ser perdonado, el gozo de conocer a Jesús como su señor y salvador, el gozo de orar y de leer su palabra cada día, el gozo verdadero, el gozo abundante, porque en su presencia hay plenitud de gozo. 

Recuerde son varios los impedimentos y su estatura pequeña para mirar a Jesús por tal motivo debe de correr hacia delante y subirse al árbol de la fe para poder mirarle.
La fe es el medio por el cual llegamos a conocer a Jesús
La fe es el medio por el cual nos acercamos a Jesús para ser salvos
La fe es el medio por el cual recibimos de Dios su gracia salvadora
Desde allí, desde la fe, encontrarás el gozo de conocer a Jesús tras vencer los impedimentos. Desde allí, desde la fe, mirarás a Jesús ya que él va pasando, corre en estos momentos y sube a esa fe, y Jesús te mirará, y se detendrá para tener comunión contigo.

Comentarios

  1. Cristianos Medio Ambiente23 de febrero de 2011, 21:59

    Muy bueno su articulo, siempre con usted aprendemos, nos gustan muchos sus reflexiones. La palabra de Dios nos da muchas armas pero la mas importante es el escudo de la Fe, que con el podemos enfrentar el mundo en que vivimos.
    Jesus siempre estra presto a rescatarnos y llevarnos a su rebaño, gacias por su articulo, que Dios siempre lo guie y muchas bendicioens

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