Un retraso no es un fracaso

Nunca vea un retraso como un fracaso, así como nunca debepensar que porque ha orado y el Señor no ha respondido, Él le ha dado un “no” rotundo. El “no” puede ser un “no” temporal, no permanente. Cuando Moisés clamó a Dios para que sanara de lepra a Miriam, el Señor inmediatamente dijo que no: no por el momento, pero ella fue sanada siete días después con el fin de seguir el patrón de la ley y enseñarle a la boquifresca hermana del profeta Moisés que evitara hacer comentarios imprudentes (consulte números 12).

¡Algunos retrasos son en realidad temporadas de preparación para sacar lo que no sirve de nosotros y para que el Señor pueda poner en nosotros su dirección! No siempre estamos listos para llevar a cabo la voluntad de Dios aunque creamos estarlo. Uno de los peligros más grandes en el ministerio es cuando un ministro, o incluso una iglesia, cree que ya lo ha alcanzado y que tiene todas las respuestas. Mientras el fruto que se encuentre en un árbol esté verde, crecerá, pero si continúa

colgado después de madurar, finalmente se pudrirá. Si nosotros mantenemos un espíritu enseñable en el proceso de movernos hacia el favor de Dios, siempre aprenderemos y pasaremos al siguiente nivel de la revelación del Reino de Dios. Si llegamos a pensar que ya lo hemos alcanzado, podemos estancarnos.

Cuando nació el hijo ilegítimo de Betsabé y David, se enfermó. David pasó los siguientes siete días con el rostro postrado en intercesión, pidiéndole a Dios que sanara al niño. El niño murió después de siete días. Dios no sanó al niño, pero aquí no termina la historia. Betsabé tuvo un segundo hijo de David, quien fue llamado Salomón, que significa “apacible” y “amado del Señor” (2 Samuel 12:24). La tristeza por la temprana muerte de un hijo fue reemplazada por el gozo del nacimiento de otro hijo. ¡Salomón se convertiría en el hombre más sabio de la Biblia y quien edificó el templo más magnífico en la historia de Israel!

No todos los caminos son rectos. Habrá baches, obstáculos y desviaciones en el viaje. Y esto se debe a que usted debe lidiar con gente mientras persigue su sueño. Siempre recuerde que la gente nunca comprende lo que usted siente de la misma manera que usted. Cuando nuestro ministerio comenzó a crecer y contraté a muchas personas maravillosas, me llevó años darme cuenta de que no sentirían la carga por el bebé (el ministerio) que yo di a luz y cuidé, de la misma manera que yo.

Una niñera puede amar al niño que cuida, pero una vez que sale de la casa, su carga o responsabilidad se termina, hasta la siguiente vez que regresa a la casa del niño. Cuando era ministro adolescente asistí a varias reuniones de ministros muchos pastores y evangelistas maravillosos de la misma denominación. Muchas veces al regresar de las largas reuniones de avivamiento (de cuatro a once semanas en una iglesia donde cientos se convertían a Cristo). Entraba al salón como un torbellino, emocionado por la bendición del Señor y los resultados espirituales. ¡Imagínese una reunión de avivamiento que había durado once semanas con más de quinientos convertidos! La mayor parte del tiempo no podía dejar de contar lo que había sucedido y la respuesta que recibía era una sonrisa y una mirada que decía: “Que bueno, vamos a hablar de otra cosa”. Parecía que los demás hermanos no estaban tan emocionados, y en realidad no lo estaban. ¡Se hubieran emocionado más si la reunión de avivamiento hubiera sido en su iglesia y no en la de alguien más!

Sucederán rápidamente:

La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar
a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. Apocalipsis 1:1

Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el
Señor, Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado
su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben
suceder pronto. Apocalipsis 22:6

En ambos versículos la palabra “pronto” no quiere decir que sucederán en un futuro cercano (o poco tiempo después de la muerte de Juan). Ambas palabras griegas significan “rápidamente, velozmente, con rapidez”. Cristo estaba indicando que cuando venga el tiempo, estos acontecimientos comenzarán a sucederse rápidamente, uno después de otro.

Un retraso en un sueño o visión hará que la persona ejercite la paciencia al esperar que suceda el acontecimiento. En la Biblia, la fe y la paciencia son dos poderes gemelos que evitan que el espíritu del creyente se agote y se debilite mientras esperamos que la oración sea respondida o suceda lo que esperamos.

Como está escrito:

Deseamos, sin embargo, que cada uno de ustedes siga mostrando ese mismo empeño 
hasta la realización y completa de su esperanza. no sean perezosos; mas bien, imiten a 
a quienes por su fe  y paciencia heredan las promesas. Hebreos 6:11–12

Asi no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada. 
Ustedes necesitan perseverar para que después de haber cumplido la voluntad 
de Dios, reciban lo que él ha prometido  Hebreos 10:35–36
Recuerde que un retraso no es un fracaso. Ser paciente (tener mucha resistencia) 
es parte de caminar en fe. Al final sucederá lo que Dios le ha revelado; 
lo cual normalmente sucede muy rápido

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