¿ Cual es la medida de nuestra alabanza?


¿ Cuál se supone que debe ser? La respuesta es simple : la medida de nuestro amor a Dios. Tu lo alabas en la medida en que lo amas. El que alaba poco a Dios es porque lo ama poco . ¿Y cómo debemos amar a Dios ?  Las Sagradas Escrituras lo dicen claramente: con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas.  Así debes alabar a Dios, porque así es como lo tienes que amar pues el amor es la medida de la alabanza. 

Con todo el corazón:  El gran experto en el tema promete.  Quiero alabarte, Señor,  con todo el corazón (Salmo 9:1a).  Podríamos complementar  la idea así:  Te alabaré, oh Dios, con todo mi corazón, porque te amo con todo mi corazón. Mi corazón que está lleno de tu amor, está lleno de mi alabanza a ti.

Con toda tu alma:  sigamos mirando las inteligentes lecciones del salterio   Alaba alma mía, al Señor
( Salmo 146:1b).

Con toda tu mente: La parte psíquica: mente, emisiones y voluntad, tiene que estar involucrada profundamente en este asunto.    Siete veces al día por tus rectos juicios ( Salmo 119:164), ¿que está  diciendo el rey David?  No canten como Cotorras, no alaben como quien puso un CD o un audiocasete en un aparato, mecánicamente.  Yo entiendo lo que canto.  Yo razono lo que Alabo.  Lo hago porque entiendo con mi mente que los juicios de Dios son rectos. Como quien dice canto y alabo con mi inteligencia. 

Con toadas tus fuerzas:  Cuando ha regresado Nehemías para restablecer la ciudad,  reconstruir el muro y restaurar parte del templo, encuentra que la gente se ha alejado de la ley de Dios; ordena volver a las Escrituras y después de que el pueblo se ha puesto otra vez en orden, da instrucciones precisas para que lleven un vida sana y correcta es decir agradable a Dios.

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