Recuerda quién eres

He visto las veces en que te has sentido solo . . . abandonado . . . sin esperanza, y quiero recordarte quién eres realmente. Permite que mi Espíritu Santo toque tu espíritu y te confirme quién eres verdaderamente. Yo soy tu Padre, ¡y tú eres mi hijo!

¡Hay una herencia increíble esperándote! Mi propio Hijo querido dio su vida para que tú vivieras. Has sido creado de nuevo y revestido de mi propia justicia. Te he dado vida eterna por medio de mi Hijo. Te creé para hacer buenas obras y te di mi promesa de que todo lo puedes por medio del poder de mi Hijo, que te fortalece. Tienes mi mente; tu vida está escondida en mí, y como mi Hijo vive en ti, has sido lleno con la esperanza de compartir mi gloria. Por medio de la obra de mi Hijo, todas tus necesidades serán suplidas. ¡Tú eres mío!

El Espíritu de Dios se une a nuestro espíritu, y nos asegura que somos hijos de Dios. Y como somos sus hijos, tenemos derecho a todo lo bueno que él ha preparado para nosotros. Todo eso lo compartiremos con Cristo. Y si de alguna manera sufrimos como él sufrió, seguramente también compartiremos con él la honra que recibirá.

Romanos 8:16-17

Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
2 Corintios 2:14

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
Efesios 1:3

Declaración en oración

Padre, me diste tu Espíritu para hacerme sabio y para ayudarme a entender lo que significa conocerte. Tu luz inunda mi corazón con la esperanza de las gloriosas bendiciones y el maravilloso poder que tienes para mí.

John Eckhardt. 
 

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