Mirando Hacia Adelante

El SEÑOR dijo a Samuel: ¿ Cuan to tiempo vas a quedarte llorando por Saúl, si ya lo he rechazado como rey de Isrrael? Mejor llena de aceite tu cuerno, y ponte  en camino. Voy a enviarte a Belén, a la de Isaí, pues he escogido como rey a uno de sus hijos.
1 de Samuel 16:1

Es interesante notar que aun el profeta Samuel pasaba por estas cosas, él se aferró a un líder y la escritura dice que lo lloraba, pues Saúl como rey de Israel había fracasado y no había seguido cumplidamente a Dios, por lo cual el señor lo apartó de si. Esto era ocasión para que el profeta Samuel lo llorara todos los días, sin embargo con su lloro no cambiaba la voluntad de Dios, al contrario, el señor se arrepentía de haberlo puesto como rey de Israel. Y tanto fue el llorar de Samuel, que hasta el señor se cansó y le dice ¿hasta cuando llorarás? Y es que Samuel lloraba una visión que el señor ya la había dejado a un lado. ¿No nos pasa esto también a nosotros? pues a veces nos encontramos mirando hacia atrás, y por mirar hacia atrás no vivimos el presente ni miramos hacia el futuro. Para dejar de mirar hacia atrás y poder mirar hacia delante, el señor emplea estos principios muy importantes y el primero es que:

1. Nos confronta

Note usted como el señor confronta al profeta y le dice que está haciendo algo equivocado al llorar a Saúl pues se hallaba mirando hacia atrás y no hacia delante, ¿No estaremos nosotros también mirando hacia atrás? ¿Como sabemos si esto nos está sucediendo? Es tan sencillo, esto nos puede suceder cuando miramos los fracasos y errores pasados, cuando nos hallamos mirando a los líderes pasados, y menospreciamos a los líderes actuales, cuando nos hallamos mirando los progresos anteriores y esto en cualquier área, y solo lamentamos el estar viviendo en el presente.

2. Nos aconseja

Note usted el consejo: Llena tu cuerno de aceite. Ese cuerno se hallaba vacío, ¿A cual fue la causa? Simplemente que el rey de Israel había fracasado. Cuando miramos los fracasos tanto nuestros como los de otra persona, nuestra vida espiritual se comienza a vaciar, esto nos puede estar sucediendo cuando solo lloramos, cuando solo lamentamos, cuando solo nos quejamos, cuando solo nos criticamos, cuando solo nos miramos los defectos, pero todo esto se puede ir de nosotros si tan solo dejamos que ese aceite fresco del Espíritu Santo llene nuestra vida. Mire la orden de Dios al profeta: llena tu cuerno de aceite, la llenura no es una opción, sino una orden pues la escritura nos manda a sed llenos del Espíritu. Efesios 5:18

3. Nos envía

Ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey. El llamado del profeta se había estancado, ya no iba en misión, ni recorría el país de Israel como lo solía hacer antes, pues una visión pasada lo había dejado estancado en el camino, y así te puede estar sucediendo a ti también, pero el señor con una nueva misión puede sacarte de allí como lo hizo con el profeta Samuel. ¿No miramos aquí la gran comisión del señor?, la cual nos dice: Id por todo el mundo y predicar el evangelio. Id y haced discípulos a todas las naciones. Escuche la vos del señor que le dice: Ven, te enviaré, porque hay una familia, porque hay un pueblo, porque hay una ciudad, porque hay una nación, porque hay un mundo que necesita oír mi evangelio.

4. Nos da una nueva visión

Para que dejemos de mirar una visión que ha fracasado y poder seguir mirando hacia delante el señor nos revela un nuevo plan, y él no cuenta con una segunda opción, como lo es un plan B, o un plan C, no, cuando el plan A del señor falla, (y esto por causa del hombre) él cuenta con un súper plan A. ¡Aleluya! (exalte su santo nombre) y para esto el señor nos da una nueva visión, note usted lo que le dice al profeta Samuel: Ven, te enviaré a Isaí de Belén porque de sus hijos me he provisto de rey. Cuando Samuel pensaba que todo se había perdido, se encontraba equivocado pues lo mejor para la nación de Israel estaba por venir, porque el mejor rey, las mejores victorias y conquistas, las mejores épocas, los mejores reinados, las mejores glorias, y la mayor prosperidad estaban por delante, pues tanto el reinado de David como el de su hijo Salomón formaron las épocas y reinados de oro en la historia de la nación de Israel, y por si fuera poco de allí saldría el reinado eterno del Mesías el Hijo de Dios.

Quizás un fracaso en tu vida, o en la vida de una persona a quien amas ha estancando tu vida y tu ministerio, o ha sido una desilusión, o desepción, por tal motivo tu vida se ha detenido y solamente te encuentras llorando. No sigas mas pensando que hasta aquí llegaste pues el señor tiene una nueva visión y un súper plan A para ti, pues la mayor prosperidad, la mayor bendición, la doble porción, la vida victoriosa que siempre has deseado, los mayores refrigerios espirituales, los mayores gozos y alegrías, y los mejores días están por llegar a tu vida, solo sigue su visión, y su voluntad. Si hacemos lo que el señor nos aconseja estaremos mirando hacia delante, hacia lo que el señor desea que miremos, para ir de victoria en victoria y de triunfo en triunfo en el señor. Amé.


Dios los bendiga y hasta la proxima 

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